“El perico donde quiera es verde, aunque no quiera”
Esta semana leemos la porción de Ki Tetzé, que significa “cuando salgas”, siendo la porción que contiene más miztvot (mandamientos) de la torá, específicamente 74. Todos tratan sobre la vida cotidiana, y son una brújula moral y ética de cómo espera el Creador que actuemos frente a situaciones de presión, que seguramente viviremos en algún momento determinado.
Comienza hablando sobre la necesidad de auto control sobre el impulso sexual que un hombre armado puede sentir hacia una mujer que es bella y que es cautiva como resultado de ser tomada como botín de guerra, una práctica que era común en la época en que fue escrita la Torá. A pesar de que los tiempos modernos han cambiado nuestra percepción sobre este tema, vemos cómo hoy en día debería estar presente la Torá en toda la humanidad más que nunca. Vimos como Hamás violó a mujeres cautivas, humillándolas como resultado del ataque del 7 de octubre, y es triste ver cómo el “estándar” del mundo progresista encabezado por Greta Thunberg y secuaces que han partido esta semana de Barcelona destino a Gaza, defienden a estas personas que no sólo violaron, sino que mutilaron, hicieron sufrir a sus víctimas, asesinaron, los usaron como escudos humanos, les hicieron pasar hambre, desnudez y separaron a familias enteras para siempre. ¡Cuánto desearía ver una caravana a favor de los 90 cautivos hoy en día en manos de Hamas! La Torá nos dice, Israel, si vas a la guerra, y uno de tus hombres ve a una mujer atractiva, y la desea, no puedes comportarte como una bestia, debes someter a tu “enemigo” interior para respetarla, no sólo físicamente, sino psicológicamente por el trauma o la pérdida que pudo tener, por lo que esperarás 30 días reduciendo su atractivo para someter tu parte animal.
Luego, nos habla sobre los derechos de primogenitura cuando hay más de una esposa de por medio y sobre cómo lidiar con un hijo rebelde. Posteriormente se nos habla de leyes sobre el respeto a los muertos, sobre su entierro. Sigue desarrollando la porción sobre la devolución de objetos perdidos, la despedida de la madre ave antes que alguien tome a sus crías, es decir, el respeto hacia los animales como Creación del Eterno.
Continua con la obligación de erigir cercas de seguridad alrededor del techo de la casa, y sobre distintas maneras de kilayim (híbridos de plantas y animales). Se relatan procesos judiciales sobre temas de divorcio, matrimonio, viudez, adulterio, violación, seducción, falso testimonio sobre una situación de adulterio. Se declara que no pueden casarse una israelita con un mamzer (hijo bastardo), con un varón de ascendencia moabita o amonita, o con un edomita o con un egipcio.
Luego detalla el estándar Divino para las relaciones comerciales o económicas, como lo es el pago a tiempo de los salarios de los trabajadores, la pureza en los campamentos militares, el no entregar un esclavo fugitivo, y las leyes de intereses en préstamos. Concluyen los mandamientos con recodar lo que Amalec nos hizo en el camino a la salida de Egipto.
A pesar de que podríamos sacar muchos mensajes de todos los tópicos, quisiera referirme a nuestra Haftará, la cual dice Isaías 54:1 “Canta, oh estéril, la que no has dado a luz”. רׇנִּ֥י עֲקָרָ֖ה לֹ֣א יָלָ֑דָה Rani Aqarah Lo Yaldah. Si bien es cierto en una manera simple de lectura sabemos que se refiere a Jerusalén, existe una extensión a muchas personas dentro y fuera de nuestra comunidad, que sienten que son “espiritualmente estériles”, es decir, aún no ven frutos de su relación con el Eterno.
Los estériles podrían ser comparables a aquellos que intentan una y otra vez generar vida, y sencillamente no pueden, o aquellos que cumplen quizá con ciertas mitzvot, pero sienten que no dan frutos o que generan luz con sus acciones. O incluso, aquellos que hacen Teshuvá y no ven resultados positivos en sus vidas sintiéndose decepcionados de su relación consigo mismos, con sus familias o con Dios. Sin embargo, el profeta nos llama a quienes nos sentimos estancados en esta vida: “Canta, oh estéril, la que no has dado a luz”. Si leemos con mucho cuidado y detenimiento, el profeta está hablando a los que en su presente aún NO HAN DADO A LUZ y por lo tanto son llamados estériles. No dice: Tú que eres, es decir, tu naturaleza es ser estéril, sin más bien, piensas que por no haber dado a luz eres estéril, sino diría el verso, “Canta, Oh estéril, la que no dará a luz”.
Me pregunto, cuando mi esposa tenía 10 años, ¿ella era “estéril” porque no había dado aún a luz o porque tenía un defecto físico? realmente ella una niña estéril con un potencial muy alto dentro de ella misma para convertirse en el tiempo adecuado en una excelente madre. Su esencia de ser fértil estaba dentro de ella. Lo mismo sucede con quiénes al pasar el tiempo al no concebir “buenos frutos” pensamos que nuestra naturaleza es ser estériles. Por ello, hilo este verso con Isaías 42:6 “Yo Jehová te llamé en justicia, y fortaleceré tu mano” “אֲנִי יְהוָה קְרָאתִיךָ בְצֶדֶק וְאַחֲזֵק בְּיָדֶךָ” – Ani Adonai keratikha v’tzedek, v’achazek b’yadekha– ¿Qué significa esto? ¿Se recuerdan en dónde aparecen estas palabras poderosas de ANI ADONAI? ¡Claro! es el primer mandamiento. El primer mandamiento que tenemos es reconocer que SOLO HAY UNO al que podemos llamar DIOS. Este es el primer mandamiento. Es fácil decir estas palabras, pero llevarlas a la práctica es otra cosa.
Veamos, he sido despedido y no tengo cómo pagar mis cuentas, ¿qué sucede dentro de mi cuando escucho ANI ADONAI? Mi pareja me abandonó, ¿qué sucede dentro de mi cuando escucho ANI ADONAI? Estoy estudiando y no saco buenas notas a pesar de mi esfuerzo, no comprendo nada, ¿qué sucede dentro de mi cuando escucho ANI ADONAI? Cuando escuchamos estas palabras ANI ADONAI, debería retumbar dentro de lo más profundo de nuestro ser que el Creador de Todo, Dios, incluso Él es quien permite que sucedan esas situaciones adversas, y que tiene cuidado de nosotros no importa el resultado que veamos limitadamente, y que YO al confiar y al creer en Él, sé que obrará todo para mi bien. ¿Cuántos negocios exitosos salieron de un resultado negativo de otro negocio previo? ¿Cuántos empresarios surgieron de un despido? ¿Cuántas familias saludables salieron de un divorcio o una ruptura? Al confiar en esta promesa “ANI ADONAI”, estoy depositando mis esperanzas y vida al Creador de la vida, sabiendo que obrará para mi bien.
Seguimos conectando, “Te llamé en justicia” קראתיך בצדק qaratijá be-tzedek, cuando Dios nos habla en justicia no sólo es un término de una “rectitud legal”, sino que nos da a entender que la manera de acercarnos a Dios y de responder a su llamado, es caminar rectamente, vivir en orden y en fidelidad a su pacto (los 10 mandamientos entregados en Sinaí). En términos prácticos caminamos en justicia cuando obramos conforme a los mandamientos que Él nos ha entregado para vivir plenamente. Si no se vive o practica la justicia, entonces no seríamos llamados.
Como resultado de llamarnos y vivir los mandamientos continua el profeta afirmando que Él obrará un milagro en nosotros: “Fortaleceré tu mano” (ואחזק בידך) ve’achazek beyadéja. ¿Qué significa esto? La idea que transmite la mano es del poder de accionar y la capacidad para obrar. Es Él quien nos producirá algo que decía Rav Shaul “el querer y el hacer” (Filipenses 2:13). Un ejemplo práctico, he decido vivir el mandamiento de no hacerme el del “ojo pacho” con las pertenencias de mi prójimo (incluso si es mi enemigo) como lo leemos esta semana en nuestra porción, vivirlo sería obedecerlo, es decir, no ignoro lo que es del otro dejándolo abandonado. Fortalecer la mano sería tomar sus pertenencias y guardárselas hasta que tenga la oportunidad de entregarlas íntegramente.
“Te formé” וְאֶצָּרְךָ – ve’etzorcha, es decir, Dios nos moldea con un fin determinado. Cuando un carpintero por ejemplo decide fabricar una silla, desde el momento que le está dando forma a dicha silla él va pensando en el propósito de esa silla, ¿será de exterior? Bueno debo formarla con materiales para intemperie. ¿será de playa? Bueno, debo armarla con materiales que soporten sol, calor, salitre y humedad. ¿será para recibir a un niño? Debe ser de un tamaño y comodidad adecuada. De igual manera, nótese que la palabra te formé es un diseño que Dios realizó antes incluso de nacer, sucede al momento que Él decidió concebirnos. Desde que nacimos ya estamos formados, lo único que nos sucede es que vamos descubriendo cuál fue el plan de la Mente Divina para formarnos.
“Te puse por pacto del pueblo” ve’etnekha livrit am וְאֶתְּנָךְ לִבְרִית עָם, es decir, nosotros somos testigos del pacto Divino y que por lo tanto somos testigos en el mundo de que Dios es real.
“Por luz de las naciones” (לְאוֹר גּוֹיִם) le’or goyim, es decir, desde que nacimos somos luz, independientemente de cuánto brillemos. ¿Cómo somos luz para otros? Siendo un ejemplo de moral y ética, aplicando los valores Divinos expuestos en nuestra parashá: Justicia, compasión, bondad, amor al prójimo, guardar el pacto, y vivir por los mandamientos establecidos.
Quisiera cerrar con la siguiente afirmación que leemos en el 21:14 “No podrás venderla por dinero ni tenerla como esclava” 21:16 “No podrá dar al hijo de la amada la primogenitura sobre el hijo de la despreciada” 22:3 “No puedes ignorarlo.” 23:1 “Un hombre no puede casarse con la esposa de su padre”. No puede “descubrir la punta del manto de su padre” 23:16 “No podrás entregar un esclavo a su amo si él busca refugio contigo de su amo.” 23:25 “no podrás poner ninguna en tu cesto.” 24:4 “no podrá volver a tomarla como esposa,” En todos estos factores encuentro un factor común denominador: Incapacidad.Somos incapaces de poder ejecutar una acción de manera voluntaria y Dios sólo lo afirma. Si fuera una restricción de Dios tendría que decir: “no deberás… no debes… no sería correcto… etc.” En cambio, la incapacidad es porque hay “algo” puesto en nosotros desde nuestra formación que no permite que ejerzamos de manera consciente o inconsciente una acción negativa, existe algo en nuestro interior que no nos permite continuar en hacer lo contrario de lo que nos expone la Torá. Como un ejemplo, si me ponen una pistola y me dicen: “asesina a tu hijo para salvarte”, ¿podría hacerlo? Desde un punto de vista físico no estoy impedido para accionar el gatillo, pero internamente habría un freno tan fuerte que en mi caso preferiría que me mataran a que dispararle a un hijo. ¿entienden?
Isaías 42:6-7 dice:“Yo Jehová te llamé en justicia, y fortaleceré tu mano; te formé y te puse por pueblo del pacto, por luz de las naciones. Para abrir los ojos de los ciegos, para sacar de la cárcel a los presos, y de la cárcel a los que moran en tinieblas.”
De esto trata la porción, de que nuestras almas ya fueron formadas para ser luz, y con ello dejar de ser estériles, es decir llevar mucho fruto que implicaría abrir ojos a ciegos, sacar de prisión a presos y de la casa de la cárcel a los que habitan en tinieblas, de allí conecto la idea que debo recordar lo que hizo Amalec, porque NO SOY Y NO PUEDO comportarme como ellos, ya que son lo contrario a lo que soy, a lo que represento. Retorno, “el perico donde quiera es verde”, un “hijo de Dios, será hijo donde quiera que esté”.
Shabbat Shalom
Mauricio Quintero
